Arrastra deudas por más de 120 millones de dólares y ocho meses de salarios impagos.
La histórica cooperativa láctea Sancor fue declarada en quiebra por la Justicia de Santa Fe, en un fallo que marca el final de una de las empresas más emblemáticas de la industria alimentaria argentina. La decisión llegó luego de que la propia firma solicitara el proceso, reconociendo que su crisis financiera era irreversible.
La resolución judicial, dictada en Rafaela, formaliza un desenlace que se venía gestando desde hace años. La empresa acumulaba una deuda superior a los 120 millones de dólares y llevaba al menos ocho meses sin pagar salarios, en un contexto de cesación de pagos e insolvencia generalizada .

Una crisis que se volvió insostenible para Sancor
El colapso de Sancor no fue repentino. La cooperativa arrastraba problemas estructurales desde hace más de dos décadas, con una combinación de caída productiva, conflictos gremiales y decisiones empresariales que debilitaron su posición en el mercado.
Tras ingresar en concurso preventivo en 2025, la empresa intentó reorganizar sus deudas y sostener la operación, pero el proceso fracasó. La falta de financiamiento, la imposibilidad de cumplir con un plan de pagos y la presión de acreedores terminaron por dejarla sin margen de maniobra.
A esto se sumó el impacto de negocios fallidos, como la imposibilidad de cobrar millones de dólares por exportaciones a Venezuela, y la pérdida progresiva de volumen de producción.

Qué pasará con las plantas y los trabajadores de Sancor
Con la quiebra ya decretada, la Justicia dispuso que la sindicatura tome el control del proceso y evalúe la situación de cada unidad productiva. Algunas plantas podrán seguir operando de forma transitoria, especialmente aquellas que mantienen contratos vigentes, con el objetivo de preservar el valor de los activos hasta su eventual venta. Sin embargo, la continuidad será limitada y dependerá de un análisis técnico que deberá presentarse en los próximos días .
El escenario genera incertidumbre entre trabajadores y proveedores, en una empresa que llegó a tener miles de empleados y una amplia red de productores asociados.
De líder del mercado a una caída histórica
Fundada en 1938 en Sunchales, Sancor fue durante décadas un símbolo del cooperativismo y de la industria láctea nacional. En su momento de mayor expansión, llegó a procesar más de 4,6 millones de litros de leche diarios, posicionándose como líder del sector.
Sin embargo, en los últimos años su producción cayó de manera drástica, reduciéndose a una fracción de su capacidad histórica, en paralelo con la venta de activos, el cierre de plantas y la pérdida de participación en el mercado.

