En los últimos meses muchos argentinos se encontraron con la sorpresa de que su documento ya no alcanza, necesitan el nuevo DNI con chip.
En los últimos meses muchos argentinos se encontraron con la sorpresa de que su documento ya no alcanza para ciertos trámites: bancos, viajes o acceso a servicios digitales. El DNI con chip es la versión moderna que reemplaza a modelos antiguos y se exige en situaciones puntuales; la renovación puede implicar costos elevados según la urgencia.
¿Quiénes deben renovarlo para obtener el nuevo DNI con chip?
Entre los obligados están quienes aún conservan el DNI verde, la libreta celeste o documentos muy antiguos, los que tienen el documento deteriorado y las personas que deben salir del país. Además, el RENAPER exige el DNI con chip para trámites bancarios, judiciales o cuando se modifican datos personales como nombre o filiación.

¿Qué guarda el chip y para qué sirve?
El dispositivo integrado aloja datos biométricos y personales con estándares de seguridad superiores. Eso reduce falsificaciones, agiliza validaciones en gestiones digitales y mejora controles migratorios. Aunque la tarjeta se parece al DNI tarjeta tradicional, la tecnología interna posibilita interoperabilidad con otros sistemas estatales y mayor protección frente a suplantaciones. También facilita trámites en línea.
El precio depende del tipo de gestión: regular, exprés o urgente. Los trámites más rápidos ,DNI al instante o 24 horas, sólo se realizan en puntos habilitados y encarecen el trámite. En algunos casos el costo puede superar los $57.000, una cifra que toma por sorpresa a quienes deben renovar de forma imprevista.
El trámite se gestiona en oficinas del RENAPER, registros civiles provinciales, centros de documentación rápida y algunos aeropuertos. Por lo general se solicita turno online, aunque la atención presencial varía según la provincia. Conviene chequear los requisitos y la disponibilidad de turnos en el sitio oficial antes de planificar un viaje o un trámite que exija identidad actualizada.
No renovar a tiempo puede impedir viajar, complicar operaciones bancarias, retrasar cobros de beneficios y obstaculizar gestiones estatales. Por eso especialistas recomiendan revisar el estado del documento con tiempo y evitar el apuro que obliga a pagar tarifas exprés. Mantener la documentación al día reduce riesgos administrativos y ahorra dinero a mediano plazo.

