La Guardia Revolucionaria se adjudicó las ofensivas; EE.UU. respondió con bombardeos y Trump anunció un bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Un ataque coordinado elevó hoy la tensión en el estrecho de Ormuz, Irán lanzó misiles contra una base estadounidense en Bahréin y, según Teherán, atacó dos buques petroleros vinculados a Emiratos Árabes Unidos. La disputa estalló después de nuevas acciones de Washington y de declaraciones públicas que endurecieron el intercambio entre ambos países.
La Guardia Revolucionaria asumió la autoría del golpe contra los buques Mombasa y Al Bahiyah, que navegaban por el paso estratégico. El ataque, indicaron fuentes iraníes, causo la muerte de un marinero y dejo al menos ocho heridos, Teherán alegó que las embarcaciones “ignoraron repetidas advertencias” antes del choque.

Respuesta militar y condenas
El Ministerio de Defensa de Emiratos calificó la acción como “descarada” y alertó sobre una peligrosa escalada regional. Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) dijo haber llevado a cabo una ofensiva de cinco horas contra objetivos militares iraníes en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas.

Continúa la tensión en Medio Oriente: Irán bombardeó una base estadounidense en Bahrein y atacó a dos buques petroleros
Según Centcom, las fuerzas norteamericanas emplearon munición de precisión para degradar capacidades costeras, sistemas de misiles, drones y recursos marítimos iraníes. En paralelo, el presidente Donald Trump endureció su postura: afirmó que “los está golpeando muy duro” y sostuvo que “El estrecho de Ormuz está ABIERTO y seguirá estándolo, con o sin Irán”; además anunció un peaje del 20%.
Reacciones y diplomacia
Desde Teherán, el canciller Abás Araqchi ironizó sobre la amenaza y afirmó: “Irán siempre ha sido el guardián del estrecho y lo seguirá siendo para siempre”. El vocero Esmail Baqai advirtió que el memorando de junio está “en crisis” y que Irán podría dejar de cumplir obligaciones si Washington persiste.
En medio de la escalada, las conversaciones con mediadores de Qatar, Pakistán y Omán siguen abiertas para bajar la temperatura. Analistas advierten el riesgo para el tráfico marítimo y el precio del petróleo: por ese estrecho pasa cerca de una quinta parte de la energía global, y cualquier nuevo choque podría alterar mercados.-Mitre-

