El gobierno nacional busca desactivar la inedita protesta de las cinco fuerzas federales, convocada para este jueves 2 de abril ofreciendo un bono que sera pagado por unica vez.
Con el anuncio de un bono de 40 mil pesos y una suma fija de entre 100 mil y 300 mil pesos que se pagarán por única vez en abril.
El Ministerio de Seguridad anunció el pago de un excepcional para los miembros de Prefectura, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Servicio Penitenciario Federal y Policía Federal justo en la previa de la manifestación convocada en la sede del Edificio Centinela, lo que revela la preocupación del gobierno como contó LPO.
Se trata de “una suma fija no remunerativa y no bonificable, excepcional, por única vez, de percepción única” de 40 mil pesos que se pagará junto a los sueldos de abril. Es decir que recién lo cobrarán en mayo.

Además habrá una suma adicional de entre 100 mil y 300 mil pesos según escalafón. El pago más alto será para los grados más bajos, mientras que no habrá ningún beneficio para los cargos más altos como comisarios general y mayor de la PFA, comandantes general y mayor de la GNA, prefectos general y mayor de la PNA, comisionados de la PSA e inspector general y prefecto del SPF.
El anuncio del gobierno de Milei está lejos de resolver el problema de fondo que son los bajísimos salarios que cobran las fuerzas federales, en muchos casos por debajo de la línea de la pobreza lo que obliga a muchos efectivos a buscar ingresos alternativos como manejar autos de aplicaciones o hacer delivery.
Las primeras reacciones en los grupos de redes sociales donde se agita la protesta del jueves muestran que el anuncio estuvo lejos de apagar la bronca. “Necesitamos un sueldo acorde a la inflación, no sumas en negro que desaparecen el mes que viene”, dice uno de los cientos de mensajes que circulan entre las fuerzas.
Es que, como conto LPO, el deterioro salarial es muy profundo. En el caso de los salarios de la Prefectura y la Gendarmería la caída es de un 31 por ciento desde la llegada de Milei al gobierno.
La situación de los efectivos de seguridad exhibe una profunda contradicción con la narrativa del gobierno que dice “cuidar a quienes nos cuidan” y utiliza a las fuerzas para apagar otros conflictos por bajos ingresos, como el de los jubilados.

