El reclamo no vino de un político ni de un opositor, sino desde adentro del propio Ejército.
Un soldado dijo lo que muchos callan y dejó expuesta una realidad que choca de frente con el relato oficial: mientras se anuncian F-16 y gestos de alineamiento internacional, puertas adentro la situación es otra. La frase circuló, llegó y generó ruido. No fue un acto, no fue un micrófono armado, fue algo mucho más incómodo.
Ahora que hara el nuevo ministro de defensa ante las declaraciones del soldado del ejercito argentino que se anomo a decirle al presidente Milei lo que callan sus superiores. Habra malestar?

