Se brinda recomendaciones para quienes reciben encomiendas o paquetes y deben firmar la conformidad de entrega, con el objetivo de dejar constancia ante posibles daños, faltantes o irregularidades.
La Subsecretaría de Defensa del Consumidor, a cargo de María Pía Saravia, continúa desarrollando campañas informativas destinadas a que los consumidores conozcan sus derechos y, al mismo tiempo, a informar a los distintos rubros comerciales y de servicios sobre sus obligaciones y las consecuencias que pueden derivarse de su incumplimiento.
En esta oportunidad, el organismo brinda recomendaciones para quienes reciben paquetes o encomiendas a través de correos y empresas de servicios postales, especialmente cuando se les solicita firmar la conformidad de recepción sin permitir previamente verificar el estado del envío.
Ante esta situación, se recomienda solicitar hablar con el encargado o responsable del establecimiento y consultar si es posible verificar el estado del paquete antes de firmar la conformidad de recepción.

Si la empresa mantiene su negativa y exige firmar sin permitir realizar esa verificación, el consumidor puede dejar asentado de puño y letra, antes de firmar, que recibe la caja cerrada y que no se le permitió revisar previamente su estado o contenido. De esta manera, queda una constancia de las condiciones en las que se produjo la entrega.
Esta precaución puede resultar importante si posteriormente se detecta que el producto llegó roto, deteriorado, incompleto o con algún faltante, ya que permite acreditar que al momento de recibir el envío no fue posible realizar una verificación previa.
Desde Defensa del Consumidor también se recomienda que, al abrir el paquete en el domicilio, el consumidor realice un registro en video, mostrando previamente la etiqueta del envío, el embalaje y el estado exterior de la caja, y luego documentando la apertura y el contenido. Esta evidencia puede resultar de utilidad ante un eventual reclamo.
La recomendación se enmarca en los derechos establecidos por la Ley Nacional N.º 24.240 de Defensa del Consumidor, que protege los intereses de los consumidores y establece obligaciones para los proveedores. Además, la actividad postal cuenta con una normativa específica que contempla los derechos de los usuarios y los mecanismos de reclamo ante inconvenientes con los envíos, como daños, pérdidas o faltantes.

